Han sido cuatro días que han sabido a poco, pero a buen seguro todos estamos dispuestos a repetir.
Se me hace difícil no pensar en esos ratitos que hemos echado alrededor de la mesa del salón, o en cualquiera de las terrazas. Las risas de Esther y de Fátima, las locuras de David, las conversaciones de Sandra, las canciones de Paqui, los jugos del amor que juako ha preparado, las sonrisas de Luís con el vídeo siempre en la mano, la barriga de Agueda y el Manuel empapándose de todo lo que allí sucedía, el descubrimiento maravilloso de esos chicos de Torrejón que estoy convencido que van a repetir con nosotros y tantos tantos momentos lindos que no debemos ni podemos poner en la mesita del olvido. Así que la próxima cita será el Sábado 18 para almorzar en el Alamillo.
Se me hace difícil no pensar en esos ratitos que hemos echado alrededor de la mesa del salón, o en cualquiera de las terrazas. Las risas de Esther y de Fátima, las locuras de David, las conversaciones de Sandra, las canciones de Paqui, los jugos del amor que juako ha preparado, las sonrisas de Luís con el vídeo siempre en la mano, la barriga de Agueda y el Manuel empapándose de todo lo que allí sucedía, el descubrimiento maravilloso de esos chicos de Torrejón que estoy convencido que van a repetir con nosotros y tantos tantos momentos lindos que no debemos ni podemos poner en la mesita del olvido. Así que la próxima cita será el Sábado 18 para almorzar en el Alamillo.
Besitos a tod@s.
Jose
Hola chicos,
ResponderEliminarqué ensaladilla nos vamos a perder! ya estoy salivando pensando en ella. En fin, c'est la vie!, pasadlo bien en el Alamillo y ya podrá ser para otra.
Besitos a todos, seguiremos el blog...
Inma.-